Blog dedicado a la salud y las enfermedades
Esta dolencia se debe a que parte del disco intervertebral se desliza hacia la raíz del nervio presionándola y ocasionando lesiones neurológicas.
Los discos cartilaginosos amortiguan los choques entre las vértebras, si este disco se degenera por algún motivo, se origina una hernia.
Esta hernia se origina por un cambio degenerativo o por envejecimiento.
Esta situación que produce una compresión en la raíz nerviosa, puede ser débil, alterando la sensibilidad, pero si es mayor afecta a la movilidad.
La presión y la inflamación a causa de esto, es lo que provoca el dolor en la pierna que suele conocerse como ciática.
Como antecedente a la hernia de disco se pueden observar fuertes dolores en la parte baja de la espalda y en la cintura, también pueden sentirse dolores en el cuello, vértebras cervicales
Cuando el núcleo del disco se hernia y se apisona al nervio espinal, el dolor de espalda se generaliza y se extiende por la pierna (ciática), produciendo dolor muscular y falta de reflejos en la rodilla y el tobillo.
La evaluación de la lesión se realiza mediante las placas y resonancias magnéticas, para poder establecer un correcto tratamiento.
Mediante la ayuda medica se pueden lograr cambios sustantivos y una mejora de los síntomas mediante kinesiología y ejercicio muscular.
Es un síntoma que se puede manifestar en niños pequeños a partir de su nacimiento.
La hipotonía es el descenso del tono muscular, manifestándose en diversas enfermedades y ofreciendo como síntomas la debilidad, falta de movilidad, y la disminución de la tonicidad muscular en general.
Existen dos tipos de hipotonía:
Paralítica: que es una disminución o la carencia del movimiento progresivo, que se ve afectado directamente por el sistema nervioso central.
No paralítica: no es tan invasiva como la anterior y se caracteriza por la disminución del tono muscular y la flacidez de los tejidos sin afectar a la movilidad.
Este síntoma tiene como origen el aumento de movilidad articular desordenada y las posturas anormales, aunque su origen más usual es causa neurológica, originándose en el sistema nervioso central o periférico.
Los síntomas suelen manifestarse en el niño desde el nacimiento o a muy temprana edad progresando levemente según el caso o bien, llegando hasta la invalidez.
Tiene mayor predisposición aquellos bebes que no han sido estimulados psicomotrizmente, aquellos desnutridos, abandonados o con hipotiroidismo; aunque en algunos casos esta afección es genética como ocurre en los casos de atrofias espinales y enfermedades como la glucogenosis.
Esta patología es el reblandecimiento y degeneración del cartílago articular, que suele darse comúnmente en la rótula. Por lo general se presenta en adolescentes y adultos jóvenes que practican deportes, son atletas o exigen su cuerpo demasiado durante la actividad fisica por periodos prolongados.
Las causas más comunes de esta afección son los golpes, fracturas, dislocaciones o esfuerzos anormales de la rodilla, así como la práctica excesiva de algunos ejercicios, por ejemplo: saltos, sentadillas y otras actividades de alto impacto.
En cambio, en los adultos mayores, este padecimiento puede estar relacionado con la artritis.
Los síntomas más comunes que presenta la condromalacia patelar son:
• Sensibilidad en la rodilla.
• Sensación de rozamiento o fricción cuando se extiende la rodilla.
• Dolor en la cara anterior de la rodilla especialmente en relación a ejercicios que impliquen flexiones de rodilla frecuente, como subir o bajar escaleras, ponerse en cuclillas o levantarse de una silla
Es importante tomar en cuenta que la práctica de cualquier disciplina deportiva necesita de la supervisión de un profesional del área, asimismo es necesario conocer que tipo de disciplina puede ser perjudicial para cada tipo de cuerpo y sobretodo cual es la carga que nuestro organismo esta apto para soportar, de modo que se eviten lesiones indeseadas.
Es posible que el médico detecte este problema con un examen físico de rutina, sin embargo, generalmente se recurre a los rayos X para descartar cualquier otra afección.
Ante la presencia de esta afección, los especialistas suelen recomendar, eliminar la práctica de deportes excesivo y las actividades extenuantes, e incluso la inmovilización total de la articulación puede ser lo más adecuado para disminuir las molestias. Igualmente, se deben evitar las actividades que incrementen el dolor en la rodilla y, procurar en lo posible, mantenerla en reposo.
La fisioterapia también puede ser un método efectivo para revertir el dolor, pero cuando la afección esta bien avanzada, puede ser necesario una intervención quirurgica, que puede ser artroscópica o abierta, esto siempre dependiendo del grado de la afección.